Informe del Auditor General Lisandro Teszkiewicz.

Un exhaustivo informe de la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires (AGCBA) sobre el Programa de Incentivo a la Producción Cultural (Mecenazgo) evidenció una crisis de eficacia, eficiencia y transparencia en la gestión de los recursos. 

Al respecto, el Auditor General Lisandro Teszkiewicz expresó que “Resulta penoso que el gobierno de Jorge Macri ni siquiera se preocupe por sostener las políticas impulsadas por su propio espacio en gestiones anteriores. El PRO ha vaciado históricamente los programas y políticas que había heredado de gestiones anteriores, pero esto es el colmo. Este es un programa que se ajusta a la propia concepción del estado y la cultura del macrismo, y aún así el informe demuestra cómo se ha debilitado en el último tiempo. En ese sentido, no sabemos cuál es el límite de la desarticulación del estado hacia la que pretenden avanzar”. 

Mecenazgo fue creado por la ley 6026 para facilitar e incentivar el financiamiento de proyectos culturales en la ciudad por parte de personas privadas, otorgando beneficios a quienes solventen proyectos culturales. Los distintos candidatos deben procurarse el sostén de los benefactores quienes pueden deducir lo comprometido del pago de impuestos locales. Todos los años, el presupuesto de la Ciudad prevé un monto límite que se autoriza a que se deduzca de los impuestos a recaudar.   

Pero el informe revela que el programa financió la menor cantidad de proyectos de los últimos cuatro años. Esta caída en el rendimiento se registró en el índice de aprobación más bajo del período (19%), con apenas un 639 proyectos seleccionados sobre un total de 3.380 presentaciones, dejando fuera a más de 2.700 iniciativas culturales. 

En términos financieros, la auditoría detectó subutilización de los recursos. Mientras que la normativa disponía de un cupo de 3.309 millones de pesos para el financiamiento de proyectos, el régimen solo habilitó poco más de 2.131 millones, evidenciando una brecha de más de 1.100 millones de pesos que no llegaron a la cultura porteña. Asimismo, la tasa de obtención de financiamiento para los proyectos aprobados es la más baja de los últimos tres años. 

La ausencia de un registro público de aportantes y la falta de incentivos para fomentar el efecto reputacional en las empresas patrocinadoras han dejado a los gestores culturales sin herramientas efectivas para conseguir el financiamiento. Además, se detectaron irregularidades administrativas graves, como la imputación de gastos de personal de agentes que no prestan servicio en el área y la derivación indebida de contrataciones artísticas hacia otras actividades presupuestarias para ocultar el gasto real. 

En cuanto al control y la transparencia, la auditoría es taxativa al señalar que no existen procedimientos formales de verificación técnica ni física sobre la ejecución de los proyectos. Esta falta de manuales de procedimiento y la debilidad en los procesos de rendición de cuentas derivaron que 73 proyectos mantengan sus plazos vencidos sin documentación correspondiente.

El Auditor peronista concluye afirmando “Que 1.100 millones de pesos no hayan llegado a los artistas por ineficiencia operativa, que se hayan imputado gastos de personal que no trabajan en cultura, que se deje más del 80% de los proyectos sin financiamiento y que no se controle la efectiva realización de los pocos proyectos que sí se financian, significa que el gobierno además de ocultar el gasto real de la Ciudad, retacea el financiamiento de la cultura de vecinas y vecinos, aún cuando proviene de la iniciativa privada, en una desarticulación del Estado que no parece tener límite”.

Para accerder al informe final se debe ingresar a:  https://www.agcba.gov.ar/docs/inf-20251127_2493---REGIMEN-DE-PROMOCION-CULTURAL-( MECENAZGO)..pdf