“Oficialmente terminado el monopolio”, sostuvo el jefe de Gobierno, Jorge Macri. 

El Gobierno porteño puso en marcha el nuevo esquema para la Verificación Técnica Vehicular (VTV), con el objetivo de ampliar la oferta de centros habilitados y poner fin a la concentración del servicio en las plantas tradicionales. “Oficialmente terminado el monopolio”, sostuvo el jefe de Gobierno, Jorge Macri, al defender la medida.

La reforma permite que talleres privados, concesionarias e importadores puedan incorporarse al sistema, siempre que cumplan con las condiciones de infraestructura, equipamiento y control exigidas por la normativa. Para prestar el servicio deberán inscribirse en el Registro Único de Talleres habilitados y acreditar el cumplimiento de los requisitos técnicos.

Uno de los cambios centrales está en el precio, ya que la tarifa, que hasta ahora era fijada por el Gobierno porteño, deja de estar regulada y cada establecimiento podrá determinar cuánto cobrar por la revisión. La expectativa oficial es que la incorporación de nuevos prestadores genere competencia y amplíe las alternativas para los conductores.

La modificación también alcanza los plazos de la primera inspección. Los vehículos particulares 0 km deberán realizar la primera VTV a los cinco años de su patentamiento, en lugar de los cuatro años establecidos anteriormente. Luego, la revisión tendrá una vigencia de dos años hasta que el vehículo alcance los diez años de antigüedad.

El nuevo modelo se enmarca en la reforma impulsada a nivel nacional a través de la Resolución 32/2026, que habilitó la apertura del sistema y creó el Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos.

Los establecimientos que quieran incorporarse deberán completar el trámite mediante la plataforma Trámites a Distancia, presentar una declaración jurada y demostrar que cuentan con las instalaciones y herramientas necesarias. Además, deberán contar con un director técnico, que deberá ser un ingeniero matriculado.

Las inspecciones deberán verificar aspectos vinculados con la seguridad y el estado general de los vehículos, entre ellos frenos, luces, suspensión y dirección. También se controlarán las emisiones contaminantes, los niveles de ruido y otros componentes establecidos por la normativa.

Una vez presentada la documentación, la Secretaría de Transporte tendrá 30 días corridos para analizarla. Si encuentra errores u omisiones, podrá solicitar su corrección. En caso de que ese plazo transcurra sin observaciones ni una resolución expresa, el taller quedará inscripto automáticamente, aunque podrá ser auditado posteriormente.

La apertura del mercado no modificará la obligación de acreditar que el vehículo realizó la inspección. Los centros habilitados deberán registrar cada revisión en el sistema correspondiente y entregar al conductor tanto la constancia digital como la oblea que deberá colocarse en el parabrisas.

Con la desregulación, el Gobierno porteño busca transformar el funcionamiento de la VTV mediante una mayor cantidad de prestadores y libertad para fijar precios, en un intento por trasladar la competencia del mercado a una mayor cantidad de opciones para los automovilistas.

Para la inscripción, el Gobierno porteño habilitó un correo de consultas y envío de documentación: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. A partir del 1° de septiembre se habilitará la plataforma simplificada en la página oficial del Gobierno de la Ciudad.