Pedido de Informes del diputado Alejandro Grillo.
El Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, ubicado en Av. Díaz Vélez 4821, es una institución clave para el diagnóstico, la prevención y el control de enfermedades zoonóticas en la Ciudad de Buenos Aires. Depende del Gobierno porteño y cumple un rol esencial no solo en la salud pública, sino también en la promoción del bienestar animal.
En las últimas semanas, surgieron inquietudes sobre el estado actual de algunos de sus servicios, especialmente el del crematorio de animales, que durante años cumplió una función sanitaria importante y ofrecía contención a los tutores responsables ante la pérdida de sus mascotas.
Según el sitio web oficial del Gobierno de la Ciudad, entre los servicios del Instituto se incluye la “disposición de cadáveres: se reciben cadáveres o partes anatómicas de animales muertos bajo sospecha de poseer rabia, otras zoonosis u otras causas”. Sin embargo, no hay información actualizada sobre el funcionamiento del crematorio, lo que genera incertidumbre entre profesionales y vecinos.
La falta de claridad preocupa en un contexto donde la cantidad de animales de compañía crece de manera sostenida. De acuerdo con la Encuesta Anual de Hogares 2022 —el último dato relevado por la Dirección General de Estadística y Censos—, en la Ciudad de Buenos Aires viven aproximadamente 861 mil mascotas, entre perros y gatos.
La correcta gestión de los cadáveres animales es fundamental desde el punto de vista sanitario y ambiental. Si los restos no se tratan ni disponen de forma segura, pueden convertirse en una fuente de contaminación y degradación del entorno urbano.
La Ley 154 de Residuos Patogénicos establece qué materiales deben considerarse como tales. Su artículo 2° incluye, entre otros, los restos, cuerpos y excrementos de animales utilizados en la experimentación biomédica (inciso d) y los restos provenientes de clínicas veterinarias, centros de investigación o instituciones académicas (inciso g).
Por eso, conocer cómo se manejan actualmente los restos animales en el Instituto Pasteur resulta fundamental. Históricamente, la institución contaba con un crematorio propio. Hoy, la duda pasa por saber si ese servicio sigue operativo y, si no lo está, qué alternativas se implementan, bajo qué condiciones y con qué controles.
Sobre esta base, el diputado Alejandro Grillo está solicitándole al Poder Ejecutivo que, a través de los organismos correspondientes, informe sobre distintos aspectos relacionados con el Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, ubicado en Av. Díaz Vélez 4821. En primer lugar, se requiere que se indique si existe un protocolo para la recepción de cadáveres de mascotas en el Instituto y, en caso afirmativo, que se remita copia del mismo. Asimismo, se solicita información acerca del destino final de los cadáveres, especificando si son incinerados, enterrados, trasladados a rellenos sanitarios u otros lugares, detallando los procedimientos aplicados en cada caso.
Adicionalmente, se solicita que se informe sobre la existencia de mecanismos de control o seguimiento respecto al destino final de los cadáveres animales. Se requiere también un reporte sobre la cantidad de residuos patogénicos generados en el Instituto, discriminando la información por año correspondiente a 2024 y 2025. En relación con las enfermedades zoonóticas, se solicita detallar cuántos de los cadáveres de mascotas recibidos dieron positivo y cuántos no, proporcionando la información también desglosada por año.
Por último, se solicita que se indique si el Instituto mantiene convenios con empresas o entidades externas para la disposición final de los restos. En caso afirmativo, se deberá detallar cuáles son las empresas involucradas, desde cuándo existen dichos convenios, así como el tipo de contratación y los datos relevantes correspondientes.







