La variación interanual alcanzó el 32,4%.

La variación interanual alcanzó el 32,4%.

La inflación de enero de 2026 fue del 2,9%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Con este resultado, la variación interanual alcanzó el 32,4%. El dato se conoció en un contexto de debate institucional, marcado por la salida de Marco Lavagna del organismo y la postergación de la nueva metodología de cálculo del índice de precios.

Entre los rubros que más presionaron al alza durante el mes, Alimentos y bebidas no alcohólicas lideró los aumentos con una suba del 4,7%, seguido por Restaurantes y hoteles, que registró un incremento del 4,1%. En contraste, Educación mostró el menor ajuste, con un avance del 0,6%, mientras que Prendas de vestir y calzado presentó una caída del 0,5%.

Desde una mirada regional, el impacto más significativo en la inflación mensual volvió a estar explicado por alimentos, en particular por los aumentos en carnes y derivados, así como en verduras, tubérculos y legumbres. Estos rubros concentraron gran parte de la presión sobre el índice general.

Al analizar la inflación por tipo de precios, los estacionales encabezaron las subas con un 5,7%, seguidos por el IPC núcleo, que avanzó 2,6%, y los precios regulados, que aumentaron 2,4%.

El informe se difundió mientras continúa la discusión sobre la actualización de la metodología del Indec. La semana pasada, el Gobierno anunció la suspensión de la nueva fórmula que debía comenzar a aplicarse en enero y que contemplaba el reemplazo de la canasta de consumos de 2004 por la correspondiente a 2017/2018. Ese cambio implicaba un mayor peso de los servicios en el índice. Desde el Ejecutivo argumentaron que la modificación se implementará una vez consolidado el proceso de desaceleración inflacionaria, lo que estiman podría ocurrir entre julio y agosto.

“El cambio debía realizarse una vez terminado el proceso de desinflación”, afirmó el ministro de Economía, Luis Caputo, quien reconoció que existían diferencias internas sobre el momento adecuado para avanzar con la actualización. Según explicó, Marco Lavagna consideraba que la nueva fórmula podía aplicarse ya en enero.

Especialistas coinciden en que la actualización de los ponderadores habría elevado levemente el índice. “Si se considera que en 2025 la inflación en bienes fue del 26,5% y en servicios del 43,1%, una canasta con mayor peso de servicios habría arrojado un IPC algo más alto”, señaló Florencia Iragui, economista de LCG. Además, advirtió que, si el proceso de desinflación se estanca, el nuevo índice podría dificultar una reversión de la tendencia.

En paralelo, el día previo se conoció el dato de inflación de la Ciudad de Buenos Aires, que fue del 3,1% en enero, con una variación interanual del 31,7%. El registro porteño superó al de diciembre (2,7%) y estuvo impulsado por aumentos en alimentos, bebidas, transporte y diversos servicios.

Las consultoras privadas estimaron una inflación mensual algo menor a la informada por el Indec. Equilibra calculó una suba del 2,2%, Analytica del 2,4%, Libertad y Progreso del 2,6%, mientras que Econviews relevó un aumento del 2,8% en supermercados del Gran Buenos Aires. Pese a algunas señales de moderación hacia fin de mes, los analistas coinciden en que el proceso inflacionario continúa firme.

Finalmente, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectó una inflación del 2,4% en enero, 2,1% en febrero y 2,2% en marzo, con una tendencia descendente hacia el segundo trimestre. No obstante, las previsiones siguen condicionadas por la evolución de los precios regulados, la política cambiaria y las negociaciones salariales.