Datos interanual en marzo, por ingreso de bienes al país.

El mercado de las importaciones bajo la modalidad de envíos internacionales continúa consolidando una tendencia de crecimiento histórico, marcando un nuevo hito durante el mes de marzo al alcanzar un volumen de operaciones de 103 millones de dólares. Este fenómeno representa un incremento interanual del 123,1%, situando al tercer mes del año como el segundo periodo de mayor actividad desde que se tiene registro, solo por detrás del pico alcanzado en diciembre pasado. Esta aceleración en el consumo se refleja de manera contundente en el acumulado del primer trimestre, que ya suma 284 millones de dólares, lo que implica un ascenso del 118,4% en comparación con el mismo tramo del año anterior y establece el nivel más alto de la historia para un comienzo de año.

Detrás de este comportamiento se encuentran factores económicos determinantes, como la estabilidad del tipo de cambio y una recuperación del salario privado medido en moneda extranjera, el cual ha experimentado una mejora del 11% en los últimos cuatro meses, incentivando así la demanda a través de plataformas digitales. Esta dinámica profundiza el cambio de paradigma observado durante 2025, año en que las compras al exterior totalizaron 894 millones de dólares, evidenciando un salto exponencial del 274,2% respecto al ejercicio previo.

Acompañando este proceso, el marco regulatorio vigente facilita el acceso a bienes globales mediante condiciones logísticas y arancelarias específicas. Actualmente, el sistema permite ingresar paquetes de hasta 50 kilogramos con un valor máximo por envío de 3.000 dólares. Si bien no existe un límite anual en la cantidad de operaciones por vía privada, la categoría de "pequeños envíos" contempla un tope de tres unidades por especie y cinco operaciones por persona al año. En términos impositivos, los usuarios gozan de una franquicia de hasta 400 dólares, sobre la cual no se abonan derechos de importación ni tasas estadísticas, quedando únicamente sujetos al pago del IVA. Además, la normativa actual ha simplificado la experiencia del usuario al eliminar la obligatoriedad de registrar la recepción del paquete en la plataforma del organismo recaudador cuando el envío se realiza por empresas de logística privada, agilizando un proceso que antes demandaba gestiones adicionales.